¿Te despiertas varias veces por la noche para ir al baño? Descubre los 5 errores que arruinan tu sueño.

¿Te ha pasado alguna vez? Son las dos de la madrugada, estás despierto mirando al techo, con la vejiga incómodamente llena y las piernas pesadas mientras te esfuerzas por levantarte de la cama, sabiendo ya que el despertador sonará demasiado pronto. Si tienes más de 60 años y esto te resulta familiar, no estás solo. Y lo más importante, no es algo que no puedas cambiar.

Lo que mucha gente no sabe es que ciertas rutinas nocturnas, aparentemente inofensivas, pueden arruinar el sueño y afectar gravemente la salud general. En este artículo, desglosamos cinco errores nocturnos comunes que interrumpen el descanso y explicamos cómo corregirlos.

¿Por qué ocurren realmente las idas al baño por la noche?

Despertarse varias veces por la noche para orinar (conocido como nicturia) suele considerarse una parte normal del envejecimiento. Sin embargo, las investigaciones revelan una historia diferente. Levantarse tres o más veces por noche se ha relacionado con un 67 % más de riesgo de caídas, un 45 % más de problemas cardíacos y un deterioro cognitivo más rápido.

En muchos casos, la causa no es la vejiga en sí ni los medicamentos. Son los hábitos cotidianos que interfieren con el equilibrio natural del cuerpo durante la noche, a menudo sin que nos demos cuenta.

Cinco errores nocturnos que perjudican el sueño y la salud

1. Beber líquidos “ocultos” antes de acostarse

Muchas personas dejan de beber agua por la noche pero continúan consumiendo líquidos a través de sopas, infusiones, frutas jugosas como la sandía o el melón, o incluso postres.

Lo que rara vez se menciona es que alimentos como la manzanilla, el pepino y el apio actúan como diuréticos naturales, aumentando la producción de orina.

Qué ayuda:

Establezca un límite de líquidos al menos tres horas antes de acostarse. Esto incluye agua, tés y alimentos con alto contenido de agua.

2. Cenar demasiado tarde

No se trata solo de lo que comes, sino del momento. Cenar entre las 7 y las 9 p. m. e irse a dormir poco después mantiene activo el sistema digestivo, lo que también estimula los riñones y aumenta la micción nocturna.

Qué ayuda:

Termine de cenar al menos cuatro horas antes de dormir. Después de las 4 p. m., evite alimentos diuréticos como tomates, pepinos, espárragos y sandía.

3. Usar el baño “por si acaso”

Ir al baño antes de acostarse sin necesidad real puede parecer inteligente, pero entrena a la vejiga para que indique urgencia incluso cuando está casi vacía.

Qué ayuda:

Solo ve al baño cuando realmente sientas la necesidad. Si no estás seguro, espera de 15 a 20 minutos y haz algo que te tranquilice. Con el tiempo, la vejiga puede reaprender a contenerse con mayor comodidad.

Un hombre adulto camina hacia un baño por la noche.

4. Dormir en malas posiciones o con almohadas inadecuadas

Dormir boca abajo o apilar demasiadas almohadas puede presionar el abdomen y la vejiga, creando una falsa sensación de urgencia. Una mala postura también altera la redistribución de líquidos durante el sueño.