Si te atrapa un vestido negro, eres sofisticada, independiente y misteriosa. Caminas con sencillez, pero tus posesiones hablan por sí solas. La gente admira tu fuerza y tu autocontrol: nunca tienes que gritar para que te escuchen. Eres elegante, inteligente y, a menudo, la voz de la razón en medio del caos.
Rasgos de carácter: fuerte, elegante, centrado, misterioso.