Creyó actuar con dignidad, por instinto de protección. Thomas creía hacer lo correcto para no vivir en una mentira. Sin embargo, esta decisión, tomada con miedo y duda, destrozó a toda una familia. Esta historia real nos recuerda cómo algunas decisiones, tomadas con demasiada precipitación, pueden dejar cicatrices irreparables.
Cuando la duda se instala después del nacimiento

La duda se apoderó de él poco a poco, hasta volverse obsesiva.
En lugar de compartir sus miedos con Claire, les dio vueltas. Cada recuerdo revivía, cada gesto interpretaba. La duda ya no necesitaba pruebas: se alimentaba de sí misma.
El ultimátum que lo cambia todo
